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viernes, 2 de agosto de 2013

60 Trucos para bajar de peso sin hacer dietas!



60 Trucos para bajar de peso sin hacer dietas

Ya has decidido adelgazar. Ahora llega el momento de eliminar algunos hábitos que pueden atentar contra tu objetivo y de incorporar otros que te permitirán perder kilos con facilidad.
Engordar o adelgazar depende, en gran medida, de la actitud que tengamos frente a la comida. La forma de elegir los alimentos, el tiempo que le dediques a la alimentación, la capacidad de incorporar costumbres saludables y de beneficiar a nuestro cuerpo con actividad física pueden ser determinantes para despedirse definitivamente de los kilos de más. En esta nota encontrarás las claves necesarias para llegar a figura deseada.

Hábitos con efecto a largo plazo

Siéntate siempre en la mesa, especialmente cuando se trata de alimentos más calóricos. Ya que has decidido darte un gusto es importante dedicarle el tiempo y el espacio que merece. Si comes rápido, al terminar, las ganas de ingerir algo rico seguirán intactas.
Lleva los platos servidos a la mesa. Con la fuente frente a tí será más difícil controlarte.
Destina un solo lugar para comer y evita dejar alimentos cerca de la cama o los sillones.
Las sobremesas prolongadas o las tertulias familiares pueden hacerse tranquilamente sin comidas tentadoras de por medio.
Para perder 5 kilos en un año sin hacer dieta sólo deberás quitar unas 100 calorías de la alimentación diaria. Para lograrlo reemplaza la medialuna del desayuno por una tostada y para ahorrar el doble cambia una porción de tarta de jamón y queso por una de pascualina.
Muchas veces se retienen líquidos que aparentan ser kilos de más. Para eliminarlos evita los alimentos que suponen un esfuerzo para el hígado, como, por ejemplo, el café y el azúcar incluido en la pastelería y las golosinas. Por el contrario, aumenta el consumo de frutas, verduras, agua y realiza actividad física.
También puedes recurrir a mezclas de hierbas destinadas a eliminar naturalmente la retención de líquidos, pero antes de adoptarlas consulta con tu médico para descartar posibles causas orgánicas.
Anota todo lo que comes. De esta manera lograrás tomar conciencia de lo que te llevas a la boca y además podrás planificar comidas más calóricas, que consumirás esporádicamente.
Cada 15 días pesa o mide lo que comes. Así recordarás con exactitud las medidas adecuadas y evitarás que con el paso de los días una porción se convierta en media.
Nunca dejes de desayunar. Es una buena manera de quemar calorías desde las primeras horas de tu día.
Muévete más. La mejor forma de bajar de peso es incrementar el gasto calórico y para eso basta con salir a caminar todo los días, subir y bajar escaleras o hacer las tareas de la casa con mayor movimiento. Otra opción es adoptar un perro: es más barato que contratar a un entrenador personal y te obligará a sacarlo a pasear varias veces al día.
Jugar con tus hijos también puede ser una excelente forma de quemar calorías. Coge los patines o la bicicleta.
Evita usar el coche para ir a cualquier lado, como, por ejemplo, a hacer las compras de todos los días. Ves caminado y si vas en transporte publico bajate dos paradas antes.
No hace falta aislarse ni obligar a toda la familia a hacer dieta junto a tí. Con algunos trucos podrás disfrutar de comidas deliciosas con menos calorías.
Si preparas pastel de patatas para toda la familia, hazlo sin aceite y reserva una parte de la fuente para cubrirlo con puré de calabazas en lugar de patatas.
Prepara distintas guarniciones para acompañar un plato principal. Por ejemplo, si haces un pollo al horno acompáñalo con trocitos de ajos, cebollas y patatas para el resto de la familia.
Cuando decidas disfrutar de un plato de pastas, recuerda que puedes disminuir su contenido calórico si las acompañas con una salsa hecha sin grasas y algunas verduras salteadas con aceite vegetal y gotas de caldo. Eso sí, evita servirlas con queso rallado.
Al preparar pizza no te pases con el queso y utiliza para las cubiertas rodajas frescas de tomate, cebollas tiernas, pimientos asados y poca cantidad de Mozzarella light rallada. Si piensas utilizar algún fiambre usa el jamón york light.
Si vas a tomar helado fuera de casa escoge los elaborados en base de agua y frutas en lugar de los de crema, que tienen el doble de calorías.
Adiós a los ataques de hambre

Toma mucho líquido al día. Al menos dos litros. Esto no sólo te servirá para hidratarte, sino que también te ayudará a bajar de peso, ya que muchas veces se confunden la sensación de hambre y de sed. Además ocupa un lugar en el estómago que podría ser ocupado, si no, por alimentos con más calorías.
Mientras cocinas ten a mano alguna taza de sopa caliente de verduras, pickles, trocitos de apio, bastoncitos de zanahoria, tomate con albahaca o daditos de manzana verde. Así dejarás de lado la costumbre de probar lo que cocinas.
La fibra brinda sensación de saciedad. Por eso, incluye vegetales o pan integral en tus almuerzos o desayunos.
Para evitar la tentación mientras preparas la merienda de los chicos, en lugar de cocinar tortas o pasteles, compralos hechos y así sólo tendrás que cortarlos o servirlos.
Hablar de lo que no puedes comer sólo te dará más hambre. Que la comida no sea tu único tema de conversación.
Al llegar a casa después de un día de trabajo preparate un caldo caliente y date una ducha. Cuando salgas te olvidarás de la idea de abalanzarte sobre la nevera a comer cualquier cosa sin pensar.
Come algo antes de salir de compras, ya que es muy difícil elegir bien y no tentarse con dulces o snacks.
Un plato de sopa mediano o una ensalada de hojas antes de la comida te ayudarán a reducir el apetito y la cantidad de alimentos que comerás luego.
No te prometas no tocar nunca más un pastel o una torta. Propónte un límite razonable de una o dos veces por semana para incluir alguna pequeña porción de estos alimentos.
Para los momentos en que necesitas desesperadamente comer algo dulce ten siempre en la nevera gelatina light para poder comerla sola o mezclada con frutas picadas, yogur del mismo sabor o crema light.
Que un alimento sea considerado bajo en grasas no quiere decir que pueda comerse sin límites. Si te comes un súper plato de puré de calabaza no bajarás de peso. En cambio, con una pequeña ración de puré de patatas, te darás un gusto y estarás adelgazando.

Compras inteligentes.
Haz una lista con todo lo que necesitas comprar. Así caminarás lo menos posible entre los pasillos. Detente  en cambio, ante las verduras y frutas frescas para poder apreciar las de estación y las más novedosas servirán para variar tu alimentación.
Lee siempre las etiquetas de los envases. De esta forma podrás elegir los alimentos más suaves, como, por ejemplo, mayonesas bajas en grasas, salchichas light, galletas light y quesos hipocalóricos.
Elige los cortes de carne que sean más magros: Ternera, solomillo, lomo y caballo. Con ellos podrás preparar todo tipo de recetas, incluso asado o brochettes con carne y verdura.
Si compras comidas preparadas y te cuesta controlarte, compra pequeñas cantidades siempre menores a un kilo.
Comiendo fuera de casa

Si tienes que estar muchas horas sin comer nada, consume una buena cantidad de líquidos, yogur desnatado y zumos. Tendrás menos hambre y no estarás pensando en lo que vas a comer luego.
Cuando sientas ganas de comer algo que engorda, comparte la ración y acompáñala con ensaladas, puré de verduras o palmitos con limón. De postre elije entre una copa de frutillas con poca crema, una manzana asada o una macedonia de frutas.
Elije los sándwiches de pan integral con bastante verdura como tomates, lechuga, pepinos frescos o en vinagre o rúcula. En lugar de embutidos grasos elije fiambre de pavo magro, lomo ahumado, jamón light o bien carnes frías, como pollo o pavo.
En los tiendas puedes comprar yogures desnatados, ensaladas de fruta o barritas de cereales bajas en grasa. También puedes comer alguna salchicha sin el pan o bien pedir un zumo de fruta y agua o leche sin azúcar.
Si te llevas la comida de casa envuelve rollitos de jamón o bastoncitos de queso. En un recipiente, ten trocitos de manzana rociados de zumo de limón que te servirán para sacarte el hambre a media mañana o a media tarde.
Métodos de cocción más sanos

Cambia el aceite por spray vegetal y utiliza recipientes antiadherentes para minimizar el consumo de grasas.
En los platos al horno añade una taza de caldo mezclado con la misma cantidad de vino tinto o blanco. Evitarás el uso de aceite y el resultado final será más rico y suave.
La cocción a la sal es otro de los métodos que puedes emplear para evitar las grasas en las preparaciones al horno.
Envuelve los alimentos en papel de aluminio. Tendrán mucho más sabor.
Otra opción son las marinadas: deja la carne durante un día en una mezcla de vinagre y hierbas aromáticas o vino con especias. Guárdala en un recipiente con tapa dentro de la nevera.
Reemplaza cada huevo por dos claras. Reducirás la cantidad de grasas sin alterar el resultado final.
Retira la piel del pollo antes de empezar la cocción y para evitar que la carne se seque cúbrela con rodajas de manzana o con rodajas de jamón magro.
Una forma de desgrasar los alimentos es preparar algunos de ellos con un día de anticipación. Así la grasa se solidifica y se puede retirar con facilidad antes de calentar.
Para dar buen sabor a los alimentos sin necesidad de exagerar el uso de aceites, cremas o mantecas agrega hierbas aromáticas y especias. Así tendrás distintos sabores en un mismo plato.
Al elegir las verduras para una ensalada recuerda que las de hoja, el tomate, las coles y los calabacines rallados tienen la mitad de las calorías que la zanahoria, remolacha, palmitos y calabaza. Por lo tanto puedes comer el doble de las primeras sin temor a engordar.
Ocasiones especiales y fiestas

Si tienes invitados para cenar coloca una bandeja con flores y frutas en el centro de la mesa. De esta manera podrás distraer tu atención de otras comidas que servirás.
Consume poco alcohol. Recuerda que cuanto más dulce o de más graduación alcohólica sean las bebidas, más calorías tendrán.
Cuando sirvas algo de picar agrega tomates cherry, champiñones con ajo y perejil, palmitos, pickles, bastoncitos de apio y zanahorias crudas, cubitos de carnes frías, de paleta desgrasada y de quesos magros. Podrás así evitar los palitos, patatas fritas y otros ingredientes supercalóricos.
No ayunes antes de ir a una fiesta ni te programes un ayuno posterior dándote tácitamente el permiso para comerte todo durante la reunión. Ten un almuerzo y una merienda suaves antes de la ocasión.
Una vez en la fiesta, evita las primeras bandejas, ya que es imposible conseguir algo que sea suave y, además, una vez que has empezado a comer pan es imposible poder contenerse con el resto de los alimentos. Elije en cambio quesos y fiambres magros y ensaladas si las hubiera. Retira las salsas y controla las guarniciones del plato principal. Come moderadamente para darte un gusto y poder elegir alguna pequeña porción de postre.
Si te has excedido en las comidas descarta el ayuno. Las frutas, el yogur y mucho líquido te servirán para limpiarte por dentro.

Reemplazos que achican calorías

Empieza con un reemplazo paulatino en tus recetas habituales y podrás reducir cientos de calorías. Los resultados se verán enseguida.
Cambia el aceite como condimento de ensaladas por una mezcla de yogur natural desnatado, mostaza, sal, pimienta y una pizca de mayonesa light. Así ahorras la cantidad de calorías equivalente a un alfajor o a un bocadito de dulce de leche.
Eligiendo un producto de menos calorías puedes darte el lujo de suplantar esa diferencia en calorías con algún alimento que extrañes. Cada 100 gramos de mayonesa light te ahorras el equivalente a una porción de tallarines con salsa y queso rallado.
En los postres, cambia la crema Chantilly por quesos blancos bajos en grasas batidos con azúcar o edulcorante y esencia de vainilla.
La salsa blanca se puede preparar con leche desnatada mezclada con poca fécula, sal, pimienta y nuez moscada. Queda con la misma consistencia y tan rica como la tradicional.
Prepara copas heladas con cremas bajas calorías y espolvoréalas con copos de maíz inflado sin azúcar. Como salsa mezcla yogur desnatado con gotas de tu licor preferido y cacao light.
“Estira” los alimentos. No es lo mismo comer un trozo de queso de 50 a 60 g que al rallarlo parece insignificante que gratinarlo sobre las verduras. Lo mismo ocurre con 200 g de carne vacuna, que puede ser un bistec o transformarse en un abundante plato si se combina con vegetales en una cazuela.
Lleva los platos servidos a la mesa. Con la fuente frente a ti será más difícil
controlarse.
Si vas a tomar un helado con su familia, elije aquellos elaborados en base de agua y frutas en lugar de los de crema que tienen el doble de calorías.
La fibra brinda sensación de saciedad. Por eso, incluye vegetales o pan integral en tus almuerzos o desayunos.
Come algo antes de salir de compras, ya que es muy difícil elegir bien y no tentarse con dulces o snacks.

viernes, 26 de julio de 2013

Consejos básicos para perder peso.



Si eres de las personas que intenta bajar de peso y deseas integrar un plan de entrenamiento en tu estrategia, enhorabuena, estas en el camino adecuado para conseguir los mejores resultados. Pero seguro que ahora tendrás muchas preguntas sin resolver. Para ayudarte a comprender mejor todos estos procesos, te responderé a 10 preguntas típicas que tienen además una respuesta lógica y fundamentada para que no te engañes. 

1. ¿Cuántas sesiones y cuanto tiempo?

Aunque depende mucho del nivel de condición física de cada persona, para ver cambios significativos lo importante es tener en cuenta el volumen semanal total. Como referencia se establece un mínimo de dos horas a la semana, aunque lo ideal es acercarse a las 4 horas semanales. Puedes repartirlo como desees: cuatro días una hora, dos días dos horas, un día dos horas y dos días una hora, etc.

2. ¿La grasa se elimina a intensidades bajas? 

En personas iniciadas y con bajo nivel de condición física, si. Además de que aun no tienen adaptaciones suficientes, a mayor intensidad el sistema muscular se fatiga y se abandona el ejercicio, por tanto es más interesante mantener la intensidad al mínimo y mantener una duración más amplia. A medida que aumenta el 
nivel de condición física, se puede y se debe aumentar la intensidad del ejercicio. 

3. ¿Qué medio quema mas grasa? 

Muy fácil, el que mas cantidad de masa muscular pueda poner en marcha y soportar la intensidad el mayor tiempo posible. Lo ideal es que se movilice el tren superior e inferior para movilizar mucha masa muscular y con un mínimo impacto para evitar que se eleve la frecuencia cardiaca y aparezca la fatiga. La elíptica, la bici, el remo y la natación son los más indicados, uno de los menos indicados es el simulador de escalera, donde solo se moviliza parte de los extensores de piernas en un rango muy reducido. 

4. ¿Es necesario un programa de fuerza? 

Definitivamente, si. Incluir un entrenamiento de fuerza nos ayudará a eliminar mas grasa de forma significativa y a conservar la masa muscular. En entrenamiento de la fuerza eleva el coste metabólico, aumenta la secreción de hormonas lipolíticas y mejora la capacidad para realizar con mayor duración e intensidad el ejercicio cardiovascular. 

5. ¿Qué tipo de ejercicios y métodos de fuerza? 

Lo ideal es elegir ejercicios donde se impliquen gran cantidad 
de grupos musculares, en este sentido no es muy interesante las máquinas isocinéticas donde solo trabaja de forma aislada un grupo muscular, es mucho mas interesante incluir ejercicios generales donde se implican grandes cadenas musculares, sentadillas, zancadas con curl de bíceps, remos de pie, abdominales funcionales, fondos de pectoral, etc. En cuanto al método nos interesa una orientación de fuerza-resistencia, repeticiones elevadas (12 – 20), con carga ligera a moderada y en forma de circuito. Un entrenamiento de 30-40 minutos, dos o tres veces por semana será suficiente. 

6. ¿Hacer abdominales elimina tripa? 

Realizar ejercicios de abdominales nos proporcionará una mejor postura y tronco tonificado, pero no eliminará la grasa de la tripa. La grasa no se elimina de forma localizada con la acción de los músculos de la zona. La mejor forma de eliminar la grasa es la combinación de ejercicio (cardiovascular apoyado por ejercicios de fuerza) y correcta alimentación. 

7. ¿Cardio antes o después del entrenamiento de la fuerza?

Proponer el entrenamiento de fuerza anterior al de cardiovascular, ofrece muchas mas ventajas para lograr una mayor degradación de los ácidos grasos como fuente de energía. Por varias razones; las contracciones musculares previas al ejercicio cardiovascular eliminarán de forma significativa los niveles de glucógeno muscular accediendo posteriormente a los ácidos grasos de forma significativa, además se activaran mayor cantidad de hormonas lipolíticas, finalmente la fatiga será menor con este orden. 

8. Si sudo más, ¿perderé mas peso? 

Si, mientras mas sudes, efectivamente mas peso perderás. Lógicamente mientras mas agua elimines de tu cuerpo, menos pesará, ¡un cuerpo deshidratado pesa menos!. La pregunta correcta sería… si sudo mas, ¿perderé mas grasa?, la respuesta a esta pregunta es ¡no!. No por sudar mas vas a conseguir quemar mas grasa, al contrario, si te deshidratas, tu rendimiento disminuirá, tu fatiga aparecerá antes y la duración del ejercicio será menor, con lo cual quemarás menos calorías y tu cuerpo no llegará a un consumo significativo de grasas como combustible. Es de necios pensar que sudando abundantemente se quemará mas grasa, pero es de insensatos colocarse una faja o prenda de plástico para hacer ejercicio, no solo no funciona, sino que puede representar un riesgo para la salud. Mi consejo es que te hidrates, bebe agua antes, durante y después del ejercicio, esto si que te ayudará a eliminar mas liquido y sodio de tu organismo, mientras más agua bebas, más sodio expulsarás. 

9. ¿La grasa se quema a partir de los 40 minutos? 

La grasa comienza a quemarse a partir del momento en que comiences a moverte. Cierto es que a mayor duración del ejercicio, mayor participación de los ácidos grasos como combustible. A partir de los 40 ó 60 minutos, dependiendo de la intensidad y dieta de cada persona, el glucógeno (azúcar) comienza a descender de forma significativa y es cuando entran en acción las grasas como combustible energético. La combustión de las grasas siempre está de fondo, así que si haces todos los días 15 ó 20 minutos de ejercicio, también conseguirás quemar grasas. Para personas sedentarias y con sobrepeso, esta es la opción más interesante para lograr resultados, a medida que se gana forma física y resistencia, se puede pensar en realizar sesiones de 60 minutos. 

10. ¿Cuánto peso se puede perder al mes? 

En un mes se puede llegar a perder hasta 5 ó 6 kilos. Esta es la gran promesa de muchas clínicas y productos dietéticos, pero lo cierto es que puedes llegar a perder esta 
cantidad de peso, pero imposible que sea de grasa. Estas pérdidas tan drásticas de peso es debido a eliminación de glucógeno y agua, lo normal es que se vuelva a recuperar, es lo que se denomina el efecto yo-yo, suben y bajan pero no se consigue perder grasa. Solo hay una forma de medir la pérdida de grasa y es calculando el % de grasa. La grasas tarda mucho en eliminarse, no debemos esperar grandes perdidas de este tejido en unas semanas, lo normal es conseguir eliminar tan solo unos gramos al mes, obteniendo resultados visibles a los meses de iniciar un programa, por esta razón los que pierden grasa y no la recuperan son las personas que obtienen los resultados a largo plazo.

domingo, 21 de julio de 2013

Dieta para definir.



  • 10:00h DESAYUNO:

-50gr de Copos de avena + 1 Plátano + 200ml leche desnatada + 2 rebanadas de pan integral + clara de huevo(unos 250ml)

  • 11:30h PRE ENTRENO

-Termogénico

  • 12:00h ENTRENAMIENTO 

  • 13:30h POST ENTRENO

-Batido de proteínas+ Bcaa's+ Glutamina

  • 14:30h COMIDA 

-80gr de Arroz integral + 150gr de carne picada de pollo/pavo

  • 16:30h COMIDA 2

-80gr de pasta + 100gr de Atún 

  • 19:00h MERIENDA

-1 pieza de fruta (manzana verde normalmente) + sandwich de pan bimbo integral + 50gr de pavo

  • 21:00h CENA

- 200gr de pechuga de pollo/ carne picada de pollo + 100gr de brócoli a la plancha

  • 23:30h ANTES DE DORMIR 

-100gr de Queso Fresco batido Desnatado 0% 
-Glutamina

Cómo estirar la piel después de la pérdida de peso exitosa.




Si bien todos los que tienen exceso de peso quiere perder todo ese exceso de grasa alrededor de nuestra sección media, nuestras costillas, los muslos y las piernas, nadie quiere quedarse atrás con la piel floja que cuelga en todo nuestro cuerpo después de la grasa se derrite. Los lugares más comunes para que se produzcan caídas de las mujeres, es alrededor del seno. Esta es una razón por qué algunas mujeres prefieren quedarse grasa y no perder peso, sólo para evitar una mayor flacidez de los senos delicados.

Después de un programa para perder peso con éxito, es normal experimentar piel floja y caída en todo el cuerpo especialmente en las zonas donde la grasa utilizada para acumular. Ahora que existe una brecha entre la piel y los músculos en las capas de grasa que se utiliza para establecer que ha colgado, flacidez de la piel como resultado. Una vez que haya alcanzado el peso ideal, usted quiere centrarse en volver la piel firme y elástica que una vez que disfrutar de su juventud. Sin embargo, la elasticidad de la piel depende de su edad. Si usted es relativamente joven y por debajo de la edad de 25 años, la piel automáticamente volvería a su carácter firme apretado después de la pérdida de peso. Esto se puede ver dentro de la duración de semanas más o unos meses.

Los que tienen más edad y sobre todo por encima de los 35 años tendrían que hacer frente a problemas de la piel flácida. Por lo tanto es ideal para ejercitar la paciencia y la atención al perder peso.

Si usted está por encima de los 35 años. La manera ideal de dejar esos kilos es perder a un mero 2.1 libras a la semana, que sería considerado un método seguro y cómodo para bajar de peso mientras que da el tiempo suficiente para que su piel se vuelva a ajustar y apretar sí mismo después de la grasa ha desaparecido .

He aquí algunas maneras útiles cómo puede ayudar a mantener la elasticidad natural de la piel y reducir la flacidez después de la pérdida de peso.

  • Alimento

Puede utilizar una buena crema hidratante para nutrir la piel después de la ducha por la noche. Ayuda a rejuvenecer la piel. Trate de exfoliar la piel con la regularidad que pueda para eliminar las células muertas. Esto ayuda a poner en el brillo natural de su piel que pueden haber desaparecido con la edad.

  • Baño de agua salada

¿Alguna vez ha tratado de baño de agua salada? Esta es una de las mejores maneras de rejuvenecer y eliminar las células muertas del cuerpo. Se desintoxica la piel y te deja una sensación fresca y maravillosa.Usted no necesita gastar cientos de personas en un balneario del día para lograr esto por sí mismo. Obtener media libra de sal de mar y se disuelven en agua. Sumérjase usted mismo en una tina de baño y dejarse sumergir en esta solución durante media hora. Utilice un lavador de gases para deshacerse de todas las células muertas del cuerpo.

  • Levantamiento de pesas

El entrenamiento con pesas tiene la capacidad de aumentar la elasticidad de la piel. Durante su programa de pérdida de peso, tratar de inculcar una cierta forma de ejercicio de entrenamiento de ocho en su horario. Esto ayudaría a recuperar la elasticidad de la piel y prevenir la flacidez de la piel.

viernes, 19 de julio de 2013

Que comer para subir de peso y aumentar masa muscular.


Estás por debajo de tu peso y no sabes que comer para subir unos kilos? Millones de dólares son gastados al año en revistas, libros y suplementos para ganar peso. Subir de peso no se logra de la noche a la mañana y se necesita de dedicación y compromiso de tu parte, pero no tiene porque ser difícil si entrenas y comes los alimentos correctos.
Mucha gente busca las formas más rápidas para poder subir de peso y no saben que comer. Si realmente quieres aprender que comer para ganar peso y mantenerlo, una dieta rica en calorías y proteínas combinado con un régimen regular de entrenamiento te ayudará a alcanzar cada uno de tus objetivos.
Si estás buscando la mejor forma para subir peso para ti, ten en cuenta tu dieta y rutina de ejercicios antes de tomar una decisión. Los suplementos para aumento de peso pueden ser muy beneficiosos cuando se usan combinados con una dieta y una rutina de entrenamiento con pesas.
La mayor parte de tu consumo de proteínas y calorías debe provenir de los alimentos que comes. Sustituir una comida por un suplemento para aumento de peso nunca es una buena idea. Tu cuerpo necesita los nutrientes naturales que se encuentran en las carnes magras, las aves, pescado, verduras y carbohidratos. Los suplementos pueden ser utilizados eficazmente como un complemento para ayudarte a subir de peso cuando se utilizan para complementar tu dieta, y no sustituir parte de la misma.
Una dieta consistente en grandes cantidades de proteínas, grasas, carbohidratos y alta en calorías es esencial para cualquier esfuerzo en ganar peso complementado con suplementos para el aumento de peso. El trabajo con pesas también es necesario si queremos construir nuevos tejidos musculares. Los suplementos para el aumento de peso pueden ser utilizados después de una sesión de ejercicios, entre comidas o como aperitivo, pero nunca deben sustituir a una comida.
Las proteínas son un componente importante en cualquier dieta concebida para aumentar peso corporal. Las carnes rojas magras, pescado, aves, y huevos son excelentes fuentes de proteína. Varias pequeñas comidas al día que contienen grandes cantidades de proteínas son cruciales para ganar peso. Qué comer para ganar peso no es tan complicado como algunos creen.
Si tienes problemas para ceñirte a una dieta de aumento de peso, trata de comer cinco o seis comidas pequeñas por día en lugar de tres grandes. Ten en cuenta que un pedazo de pollo y una papa sancochada es siempre mejor que un batido o una barra de proteínas.
Aprender qué comer para ganar peso es una tarea relativamente sencilla. Aumenta tu ingesta de calorías y asegúrate de que estás comiendo sanamente, alimentos ricos en proteínas. Todo esto, combinado con entrenamiento con pesas y mucho descanso debería permitir que tu cuerpo crezca efectivamente y te ayudará a mantener tu nueva forma.